El Paso

Complican lluvias reparación de hoyo

Karla Valdez/El Diario de El Paso | Sábado 12 Agosto 2017 | 00:00:00 hrs

Las obras de reparaciones de los “megabache” en la calle La Placita en el Oeste de El Paso durarán, al menos, dos meses.

El Diario de El Paso hizo un recorrido por la zona y habló con los trabajadores del lugar.

Gabino, el hombre encargado de las reparaciones mencionó que su trabajo en esa zona durará más de lo planeado, ya que han salido “otros problemitas”, que dilatarán la reconstrucción de la calle.

“No sólo fue el hundimiento, también hemos visto que hay que cambiar tuberías, cableado y todo porque ya están muy viejos”, dijo el empleado.

El hombre dijo entender la molestia de los vecinos, pero asegura que “sólo hacen su trabajo”, el cual los tiene ahí por largas jornadas los siete días de la semana.

“Las lluvias lo están haciendo difícil, entonces estamos dejando los días libres de lado para poder avanzar lo más que podamos porque aún se esperan más lluvias”, concluyó.

Causan frustración y molestia

Los residentes de la zona tienen que soportar, a diario, los fuertes ruidos de la maquinaria de construcción. Esto debido al enorme bache de 10 pies de profundidad (3 metros) y casi 16 pies de ancho (5 metros) que el pasado 22 de julio se “tragó” una camioneta a consecuencia de las fuertes lluvias.

Excavadoras, camiones mezcladores de concreto y tuberías de varios metros de diámetro se han vuelto la panorámica cotidiana de los vecinos quienes se dicen “desesperados” por dicha situación.

“No puedo ni dormir con tanto ruido, llegan como desde la seis de la mañana y se van muy tarde. Es un ‘ruidajo’ horrible que a cualquiera le causa dolor de cabeza”, dijo Pam Turluy, residente afectada.

Turluy agregó que además de los ruidos, todos los días es un “problema” con los trabajadores ya que “bloquean” la entrada a su casa con la maquinaria o sus vehículos personales.

“Desde que llegaron es un batallar con ellos, se estacionan dónde quieren y no les importa si están estorbando y para colmo cuando uno les dice que se muevan se portan muy groseros”, aseguró la mujer.

‘La calle cerrada fue un martirio’

Otra vecina que vive en el cruce de La Placita y Villa Hermosa comentó que los ruidos constantes de la maquinaria no la afectaron “tanto” como el cerrar la calle para ingresar a su casa.

“Cerraron la calle completamente y por varios no podía llegar en mi auto a la casa, lo tuve que dejar estacionado enfrente y caminar, eso sí fue un martirio”, mencionó la mujer que sólo se identificó como Linda.

La mujer agregó que no está “muy segura” si fueron los trabajadores o los vecinos molestos quienes quitaron los tambos naranja de las esquinas de la calle abriendo paso a los vehículos del sector.

“No supe quién los quitó (los tambos) pero sí fueron de mucha ayuda, porque lo menos podemos entrar y salir a nuestras casas sin tener que caminar y dejar nuestros autos lejos”, expresó.


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