Opinión

La política y los jóvenes estudiantes

Samuel F. Velarde/
Académico | Martes 14 Noviembre 2017 | 00:00:00 hrs

En ocasiones pensamos que los jóvenes no están interesados en la política al verlos retirados de ella en varios sentidos, sobre todo cuando ni siquiera hablan de ella, aunque se expresan cuasi políticamente en los divertidos memes que aparecen en las redes sociales.

Ahí desfogan su sentir político, aunque para ser sinceros, no es muy seguido. Aun así, los jóvenes poseen una visión de la política aunque sea muy interiorizada o subjetiva, pues de alguna manera son víctimas de la mala política imperante, aquella que es diseñada por  los grupos en el poder. Los jóvenes saben que en mucho la politica los ha relegado e incuso olvidado como un importante sector social.

Por fortuna desde los espacios educativos, donde aún no permea mucho la censura y donde todavía algunos hacemos énfasis en la olvidada “libertad de catedra” en buenos términos, sobre todo cuando las materias se prestan, hemos rescatado la visión que tienen los jóvenes sobre la política.

Ellos pertenecen a una generación pragmática, silenciosa en términos de protesta social, metida en sus objetivos muy personales e incluso desdibujados de una realidad –les encanta Goku–, entonces asumen una opinión silenciosa pero cuando la externan son críticos, certeros y en ocasiones excesivamente radicales. Tal vez porque su radicalismo nace de un coraje interno acerca de la realidad en donde viven.

En una clase de dinámica social en el Instituto Tecnológico de Ciudad Juárez se discutía sobre los últimos sexenios, desde Salinas de Gortari (aunque la mayoría nació en el sexenio de Zedillo) hasta el fatídico sexenio calderonista y el actual periodo nimio y lleno escándalos de corrupción. Entre todos hicimos un balance de cómo el partido en el gobierno con su tradicional politica corporativa y apabullante, le ha costado trabajo abandonar las viejas y amañadas prácticas políticas que lo han caracterizado desde hace años y cómo la nueva clase politica oficialista, se ha caracterizado por su retirada incluso de aquel discurso nacionalista que “legitimaba” de alguna forma a un ‘’priismo “revolucionario y se ha convertido en una casta de juniors en el poder que aplican aquel popular dicho “ echando a perder se aprende” ( recordar las palabras del actual canciller cuando asumió ese puesto) un grupo sumamente ambicioso y cerrado.

En este marco de análisis, se recogieron impresiones muy valiosas de lo que piensan los jovenes estudiantes que serán los futuros ciudadanos del país. Por supuesto que lo que más criticaron, fue la corrupción endémica que nos caracteriza  y por lo cual ocupamos un lugar vergonzante en la lista de países más corruptos. También se vio la falta de liderazgos jóvenes fuera de esa casta  politica enquistada y sin propuestas realistas y honestas, liderazgos que pudieran proponer un nuevo estilo de hacer politica, más cercana a la gente. Incluso se aceptó que la culpa de nuestros males en mucho, es de la sociedad, que solamente otorga su voto y luego ya no exige a los gobernados.

Lo  interesante de esta reflexión, es que en el 2018 los principales contrincantes a la presidencia deben voltear a ver a este sector joven, sobre todos aquellos candidatos que realmente puedan diseñar un proyecto de nación diferente a lo que hasta ahora, nos ha llevado a una crisis política y moral en este país.

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