Opinión

Los 'ya merito' de César Duarte en la cárcel

LA COLUMNA
de El Diario | Martes 13 Febrero 2018 | 00:00:00 hrs

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• Votación por Margarita en elección de Anaya

• Nervios en Nueva Alianza por “El Peje”


 

Para los intereses enormes de los equipos atrás de Ricardo Anaya y Javier Corral Jurado el fin del mundo llegará el primer domingo de julio próximo si pierden la elección por la Presidencia de la República.

Todas sus cartas están jugadas en ese objetivo a la aprehensión del exgobernador, César Duarte Jáquez, y a seguir exprimiendo la “operación justicia para Chihuahua” como refuerzo paralelo en el mismo sentido.

Ha dejado claro Corral Jurado que tiene en la mira más “Conejas” que el secretario general del PRI nacional, Alejandro Gutiérrez. Ha obligado a que se amparen el exdirigente del PRI en el país, Manlio Fabio Beltrones y otros altos exdirectivos partidistas y funcionarios federales de Hacienda. Sólo uno o varios de ese nivel pueden representar plus electoral.

La entrega de “La Coneja” para ser colocado en una cárcel federal bajo administración del priismo en la Presidencia de la República y los 900 millones de pesos exigidos a cambio por el gobernador Corral son signos, dicen, de que Duarte está cerca de la trampa.

La publicitación de propiedades y supuestas ubicaciones físicas del exgobernador Duarte generan esa misma impresión del: ¡ya mero cae! Las especulaciones brotan a raudales por todos los rincones políticos del país.

De eso piden su nieve Corral y Anaya a falta de resultados uno como gobernador, el otro como dirigente de un partido cuyas mayorías lo cuestionan por antidemocratizarlo. Duarte en la cárcel acompañado de una debida maniobra mediática es la apuesta para el triunfo.

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Quien más convencido debe permanecer de no ir a prisión ni sujeto de negociación alguna es el propio Duarte Jáquez. Su detención depende del momento en que el gobierno de Estados Unidos lo considere fugitivo, no cuando su presidente, Donald Trump, preste oídos a las cacayacas lanzadas por Javier Corral.

Cuando los estadunidenses decidan que el exgobernador debe ser aprehendido será porque el gobierno mexicano concluyó primero el papeleo sobre la solicitud de extradición que pide, pide y pide la Fiscalía General de Chihua-hua. Oficialmente desconocemos si tiene ya el sello de recibido el expediente respectivo en Washington.

Los abogados de Duarte y el propio exgobernador deben tener tomadas todas las previsiones, incluida precisamente la eventual desaparición al radar de las autoridades norteamericanas si, como se ha especulado también, no es ya su testigo protegido.

Los delitos de corrupción por los que es acusado en Chihuahua pueden ser menores a los ojos estadunidenses si han conseguido información sobre el entramado del crimen organizado en el país por boca de Duarte; y peor aún, si concluyen que la intención corralista, está centrada más en la venganza personal y en el propósito electoral que en lograr el resarcimiento a los chihuahuenses del patrimonio robado.

Es innegable que al exgobernador se le pasó la mano; o mejor dicho las uñas, pero objetivamente no hay información creíble sobre los montos hurtados más allá de testigos protegidos que aceptaron culpas para reducir su propio castigo.

Las valoraciones, pues, no se reducen a lo mediático ni a la campanita que suena Corral a mañana, mediodía y tarde, sino al contexto ya desglosado. Sin pasar por alto que las “Conejas” priistas adjudicadas por Corral a Duarte por todo el territorio nacional no esperarán de brazos cruzados a que lleguen Anaya y Corral a Los Pinos y los coloquen en el paredón judicial y sean saboreados por el morbo de la opinión pública.



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Quedó claro el domingo que la militancia panista no está conforme con Ricardo Anaya, su ahora flamante candidato a la Presidencia de la República; tampoco Anaya debe estar muy contento con sus “operadores” en el estado; a saber, el gobernador, Javier Corral; el dirigente estatal del PAN, Fernando Álvarez Monge, y el líder de dicho partido en Ciudad Juárez, Sergio Madero.

Votó por Anaya sólo una tercera parte del padrón panista en Juárez, 319 de un listado algo superior a los mil 100 militantes. El primer panista de la entidad con toda la carne al asador para la torna caravana en Palacio de Gobierno no dedicó el mismo tiempo para operar la asistencia de sus correligionarios a los centros de votación.

Dirán que fue un proceso de mero trámite porque no había más precandidato que el queretano pero justo por ello era necesario demostrar control al menos con los azules de casa. No lo hay. Hay molestia profunda porque decidió Anaya cerrar el proceso interno para garantizar quedarse con la postulación. Disponible en la versión digital de La Columna boletas en favor de Margarita Zavala.

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El partido de los maestros transpira ansiedad. Es reflejo de preocupación ese desplegado firmado por el jefe de Nueva Alianza en el estado, César Tapia, convocando a “defender la unidad y la autonomía” de su institución.

El 12, 13 y 14 de febrero hay congreso nacional extraordinario del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación. Su objetivo principal es la renovación de la dirigencia nacional encabezada por Juan Díaz de la Torre, en los hechos jefe de Nueva Alianza.

Por todos los rincones del país enfrenta el SNTE-Panal conflictos severos desde que fue aprobada la reforma educativa, especialmente el aspecto de la evaluación docente cuya aplicación bastante discrecional ha golpeado sobre todo a la base magisterial.

Las previsiones de Nueva Alianza y de el SNTE tienen qué ver con un evento de Andrés Manuel López Obrador programado para el 10 de febrero en Zacatecas.

Ahí el tabasqueño firmará un “acuerdo” con el magisterio nacional que sentará las bases para “regresar” a los maestros aquellos “derechos laborales” quitados durante el régimen de Peña Nieto.

Mal momento sin duda para el SNTE y su partido...


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