Nacional

Proliferan 'policías' por vacío de autoridad

Agencia Reforma | S√°bado 13 Enero 2018 | 00:00:00 hrs

Agencia Reforma  / Supuestos grupos comunitarios buscan hacerse cargo de la seguridad pero ponen a ciudadanos en peligro

Chilpancingo— Ante el vacío de autoridad que impera en Guerrero, grupos que se hacen llamar “Policías comunitarias” empiezan a proliferar en esa entidad.


Por lo menos 16 grupos civiles armados operan tanto en Municipios rurales como urbanos.

En Guerrero, la Constitución local reconoce a los pueblos y comunidades indígenas el derecho de establecer un método de sanciones con base en sus usos y costumbres.

Pero la mayoría de estas “policías” ni son de comunidades indígenas ni se rigen por usos y costumbres.

Por ejemplo en Acapulco y Chilpancingo, hay grupos armados de “Policía comunitaria”.

A la salida de la capital del estado hay un retén permanente de “comunitarios” armados, algunos con rifles de alto poder como fusiles AK-47.

Algunos de estos grupos, en vez de brindar seguridad a la ciudadanía la han puesto en peligro.

Son los casos del Frente Unido para el Desarrollo y la Seguridad de Guerrero (Fusdeg) y la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (Upoeg).

Ambos grupos pelean desde 2015 el control de los pueblos del Valle del Ocotito, en Chilpancingo, con un saldo hasta ahora de 14 muertos.

En los enfrentamientos entres estas dos “policías” han dejado víctimas mortales de la población civil.

En mayo de 2017, murió un estudiante de la Universidad Autónoma de Guerrero quien transitaba por una calle del Ocotito y fue impactado por una bala perdida.

Un mes después, en junio, policías de la Upoeg irrumpieron en el poblado de San Pedro Cacahuatepec, municipio de Acapulco, y asesinaron a siete personas, entre ellas tres mujeres, un adolescente y un bebé.

La versión de los dirigentes de esta agrupación es que iban persiguiendo a un grupo de delincuentes y las mujeres y los menores murieron en fuego cruzado.

Tanto la Upoeg como la Fusdeg instalan retenes en caminos y carreteras y llevan a cabo revisiones o incluso detenciones.

En la región de la Montaña Baja, donde se ubican Chilapa, Zitlala, José Joaquín Herrera y parte de Quechultenango, opera la organización “Por la Seguridad y la Justicia” con una fuerza de más de mil hombres armados.

El Centro de Derechos Humanos “José María Morelos y Pavón”, señala que muchos grupos tienen nexos con grupos criminales y son tolerados por autoridades federales y estatales.





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