Opinión

Por qué la gasolina cuesta lo que cuesta

Pascal Beltrán del Río/
Analista | Miércoles 16 Mayo 2018 | 00:00:00 hrs


Ciudad de México.- El precio de los combustibles ha sido uno de los temas de la actual campaña electoral.

La discusión ha servido, sobre todo, para golpear al candidato oficialista José Antonio Meade, quien ha sido apodado por sus rivales políticos como el padre del “gasolinazo”, como se ha dado en llamar a la liberación de los precios de los combustibles, que estaban controlados a nivel nacional hasta marzo del año pasado.

La presencia del tema en la contienda por la Presidencia de la República se avivó hace unos días, cuando la gasolina Premium rebasó los 20 pesos por litro en muchas estaciones de servicio.

Los candidatos de la oposición no han perdido la oportunidad de anotarse algunos puntos a costa de Meade y el Gobierno federal. Hace un mes, en gira por Nayarit, Andrés Manuel López Obrador prometió que congelaría el precio de la gasolina y que en dos años reduciría su precio con base en la construcción de dos nuevas refinerías y la modernización de las seis existentes.

Por su parte, Ricardo Anaya culpó del aumento en el precio de los combustibles a la aplicación de impuestos -que representan, dijo, 40 por ciento del total- y prometió bajarlos.

En aras de separar la discusión de los intereses electorales, vale la pena preguntarnos cómo se compone el precio de la gasolina. Para comenzar, habría que tomar en cuenta que 75 por ciento de la gasolina que se consume en el país ya es de importación, como informó Excélsior en febrero pasado con base en información oficial de Pemex (nota de Nayeli González, Excélsior, 24/II/2018).

Dichos datos precisan que la empresa productiva del Estado compró en el extranjero 576 mil 600 barriles de gasolina por día, esto es, unos 91.6 millones de litros para satisfacer el consumo nacional, que es de 764 mil 600 barriles diarios.

El hecho de que tres cuartas partes de la gasolina que se consume en el país sea importada -y prácticamente todo el combustible para automóviles tipo Premium, como también informó Excélsior recientemente- facilita el desglose del precio que paga el consumidor en la bomba.

En enero pasado, el precio promedio en la costa del Golfo de México -de mayoreo para exportación, a pie de barco- fue de 1.85 dólares por galón de gasolina tipo Magna, según datos de la Agencia de Información sobre Energía de Estados Unidos (EIA). Ese mismo mes, la cotización promedio del peso frente al dólar estadunidense fue de 18.13.

Por distancia y precio, Pemex trae de Texas y Luisiana una parte importante del combustible importado. Al tipo de cambio de aquel entonces, costó a Pemex traer la gasolina de esos estados un promedio de 8.86 pesos por litro.

¿A cuánto se lo vendió a los expendedores en México? Quién sabe, porque la empresa no lo revela.

En enero, el precio promedio de la gasolina Magna en México fue de 16.70 pesos por litro. A ese precio hay que quitarle los impuestos (los tres tipos de IEPS y el IVA, que sumaban entonces unos cinco pesos por litro en promedio; por cierto, lejos del 40 por ciento del que habla el PAN).

Habría que quitarle, además, la ganancia de la estación de servicio, digamos seis por ciento, digamos un peso.

Entonces, ¿cómo se componía el precio de un litro de gasolina en enero? De los 16.70 pesos, 8.86 fue el costo de adquirir el combustible en Estados Unidos; cinco pesos los impuestos y un peso la ganancia de la gasolinería. La diferencia es de un peso con 84 centavos, un 11 por ciento.

Pemex, como distribuidor de 97 por ciento de los combustibles en el país, tendría que aclarar en qué consiste ese diferencial.

¿Esa novena parte del precio por litro es el costo de la logística? ¿O habría que incluir ahí también el costo de la ineficiencia de una empresa que trabaja con tres veces el personal que requiere, además del huachicoleo y la corrupción?

¿Le agregamos, asimismo, el monto de las multas que Pemex ha tenido que pagar, impuestas por la Cofece, por incumplir con varios de los compromisos que hizo para promover la competencia en el mercado de combustibles?

También sería bueno saber cuánto cuesta producir localmente un litro de gasolina versus importarla. Más aún, cuando el IEPS federal por litro de gasolina bajó entre marzo y mayo de 3.07 pesos a solo 1.76 pesos por litro de Magna.

Como ve, vale la pena informarse y hacer el desglose del precio antes de asignar razones y culpas por el hecho de que ayer lunes un litro de gasolina tipo Magna costaba el equivalente de 13.30 pesos en Laredo, Texas, mientras del otro lado de la frontera, en Nuevo Laredo, Tamaulipas, costaba 14.18 pesos y en la Ciudad de México, 18.39 pesos.

Agradezco a mi compañero Ángel Verdugo por los datos para la realización de esta columna. 



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