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Símbolo de admiración

Jesús Rodríguez / El Diario | Domingo 22 Abril 2018 | 00:00:00 hrs

Comprometido con el beisbol desde diferentes facetas, agradecido por lo que este deporte le brindó y le sigue brindando a lo largo de toda su trayectoria, el ex ligamayorista Teodoro Higuera Valenzuela estuvo de nueva cuenta en esta ciudad, por segundo año consecutivo, como invitado de lujo en la inauguración de la Liga de Beisbol Infantil y Juvenil Juárez.

“Estar aquí es muy emotivo para mí, es un gran placer poder convivir con los niños y niñas que comienzan a dar sus primeros pasos en este hermoso deporte. Pese a sentirme un poco mal físicamente, me animé a venir y estar acá, donde soy tan bien tratado”, comentó el pitcher zurdo, estelar de los Cerveceros de Milwaukee en la década de los ochenta.

Retirado de la práctica del beisbol como jugador en activo, en 1994, hoy dedicado a la pesca de aficionado, Higuera Valenzuela sabe que el beisbol fue, es y será una pasión que jamás podrá dejar de sentir.

“El beisbol está en la sangre, ese no se va a ir hasta que uno muera, otros vendrán detrás de uno, pero por eso mismo estoy aquí con los niños, ser parte de la historia. Recientemente también estuve en Los Mochis, donde inauguré una liga que lleva mi nombre”, mencionó el ex pelotero de la Gran Carpa.

“Me dedico a mi rancho, a mis caballos cuarto de milla con los que realizo algunos eventos, pero siempre buscando estar con la familia, con los amigos, que es lo único que al final se lleva uno. Eso es lo bonito de la vida, cuando se valora lo que se tiene”, añadió.

Parte de lo que también brinda, además de su presencia en este tipo de actos, es regalar un consejo, que nunca está de más, a los jóvenes beisbolistas, quienes lo reciben con agrado.

“Ellos comienzan a tomar un rumbo, cuando buscan y se esfuerzan por alcanzar lo que anhelan; yo les digo que lo hagan con el corazón, ya llegarán a ser profesionales. En la actualidad hay muchos mexicanos que pueden estar en Grandes Ligas; las oportunidades hoy se presentan con más facilidad que antes, pero hay que esforzarse y dar lo mejor de uno”, aseguró el ex jugador de Indios de Juárez en la Liga Mexicana de Beisbol.

Después de su paso por los Faraones de Nuevo Casas Grandes, en el Campeonato Estatal de Beisbol de Primera Fuerza, Teodoro llegó a la escuadra indígena en 1981, donde se mantuvo hasta 1983.

Un año después (1984) se enroló con los Diablos de El Paso, Texas, sucursal de los Cerveceros, en ese entonces.

“El beisbol me ha dado todo, desde experiencia, conocimiento, amistades. Sin duda que volvería a recorrer el mismo camino, pero lo comenzaría mucho más joven”, comentó entre risas este ex pelotero profesional, que comenzó su andar en las Ligas Mayores a los 28 años.

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