El Paso

A un año de Harvey, reconstruyen su vida

Jaime Torres
El Diario de El Paso | Sábado 25 Agosto 2018 | 00:00:00 hrs

A un año del azote del huracán Harvey en la ciudad de Houston, Texas, miles de familias rehacen sus vidas al saber que no existe el pronóstico de otro ciclón por estos días. Al mismo tiempo mantienen el temor debido a que es temporada de tempestades.

A doce meses de la devastación por las inundaciones y los daños a lo largo de la costa del Golfo de Texas –en  especial el área metropolitana de Houston– millares sufren por la falta de atención por parte de los gobiernos federal y estatal.

Aunque la ciudad volvió a la normalidad semanas después de la tormenta, en los vecindarios las familias sufren la pérdida de sus casas y pertenencias.

El escritor y periodista Julio Antonio Molinete y su madre Isabel aún no terminan de desempacar las pocas pertenencias que lograron recuperar.

“Nuestro departamento se inundó en cuestión de segundos y no sé de dónde saqué fuerzas para ponernos a salvo mi madre y yo”, señaló el comunicador.

“Perdimos casi todo: ropa, muebles, documentos importantes y hasta mi carro. Te das cuenta de lo frágil que es la vida y el valor de la solidaridad de la gente que nos ayudó y alentó en cada momento”, dijo Molinete tras recordar ese fatídico día provocado por la madre naturaleza.

Explicó que el agua le llegaba a la cintura y contra la corriente logró subir a un segundo piso con la ayuda de una vecina. Ahí permanecieron casi una semana sin poder salir. Desde entonces empezó la solidaridad gracias a Dios, expresó.

“Dormíamos en un colchón inflable que me prestaron y ahí convivimos con poco más de 90 personas que también quedaron atrapadas en el edificio, ubicado sobre la calle T.C Jester, al Noroeste de la ciudad.

“Ya nunca será igual. Aquí perdí todo al inundarse mi casa”, dijo Aurora Máynez, residente del Sureste de la ciudad, tras recordar lo que ella llama ‘pesadilla’ que vivió junto con su familia durante varias semanas.

Manifestó que por momentos pensó que moriría junto con sus hijos en el segundo piso de su vivienda al quedar atrapada al igual que muchos de sus vecinos. “La ayuda tardó días”.

“Era una desesperación ver agua por todos lados y que la tormenta no paraba, como si estuviéramos en el mar y ver que nadie venía a rescatarnos. Fue horrible”, dijo la angustiada madre de familia, que tuvo que cambiar de residencia.

Momentos traumáticos

José Santos, periodista de Telemundo 47 Houston, narró los momentos traumáticos que vivió durante el desarrollo del huracán, que nadie pensó en la devastación que causaría.

“Fue una experiencia difícil porque al mismo tiempo de que veíamos el sufrimiento de la gente como reporteros también teníamos que atender a nuestras familias y vigilar que estuvieran bien”.

Comentó que fueron días de angustia porque tenían que atender la cobertura y reportar las necesidades y sufrimiento de la gente, pero al mismo tiempo pensando en sus seres queridos.

Él, al igual que sus compañeros de la televisora, nunca había vivido una experiencia de esa magnitud, ya que afectó prácticamente a toda la comunidad.

“Recuerdo mucho caos, angustia y la incertidumbre de la gente que veía que el huracán no se iba y que permaneció estacionado en la ciudad durante seis días”.

Sin embargo, dijo que una de las satisfacciones fue ver cómo la comunidad nacional e internacional se solidarizó con el dolor y sufrimiento y que desde el primer día enviaron la ayuda que requerían ante la incapacidad del Gobierno.

Ya declarada la emergencia organizaciones sin fines de lucro se sumaron a la ayuda para llenar hasta la fecha las lagunas que agencias gubernamentales no cubrieron.

Por lo pronto Julio Antonio Molinete ya se encuentra resguardado en su nuevo departamento junto con su madre, en un área cercana al antiguo hábitat, pero en una zona alta y en el segundo piso.

También compró un seguro contra inundación por si vuelve a pasar algo similar. Al igual que muchos teme y se alarma cada vez que la lluvia se mantiene dos o tres días.

“Dios no nos abandonó, nunca perdimos la fe y ahora vamos saliendo poco a poco. Lo material no importa sino estar unidos con la familia y los amigos”, concluyó.

también te puede interesar