El Paso

Sin Canadá, EU y México logran pacto comercial

The New York Times | Martes 28 Agosto 2018 | 00:00:00 hrs

Cambian reglas de producción de autos
Washington— El lunes el presidente Trump dijo que Estados Unidos y México habían llegado a un acuerdo de revisar porciones clave del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA) y que lo finalizarían dentro de unos días, sugiriendo que estaba listo para eliminar a Canadá del pacto trilateral comercial si el país no lo aceptaba con prontitud.

Hablando desde la Oficina Oval el lunes, Trump promocionó el acuerdo preliminar con México como un nuevo pacto comercial que podría reemplazar al NAFTA y amenazó con imponer aranceles automotrices a Canadá si el país no “negociaba de manera justa”.

“Solían llamarlo NAFTA”, dijo Trump. “Nosotros lo vamos a llamar el Tratado de Libre Comercio de Estados Unidos y México”, agregando que el NAFTA  –al cual se ha referido como el “peor” acuerdo comercial en la historia– tenía “una mala connotación” para Estados Unidos.

Aun así, aunque Trump quiera cambiarle el nombre, el acuerdo al que se llegó con México es simplemente una revisión del NAFTA con actualizaciones a las provisiones en torno a la economía digital, automóviles y sindicatos laborales.

La esencia central del pacto comercial –la cual permite que compañías estadounidenses operen en México y Canadá sin que tengan que pagar aranceles– permanece intacta.

Ahora, la pregunta será si un pacto trilateral se convertirá en un tratado bilateral –o si las amenazas de Trump presionarán a Canadá para que regrese a la mesa de las negociaciones y acceda a muchas de las exigencias de Estados Unidos.

La aparente disposición del presidente de seguir adelante sin Canadá generó confusión e inquietudes entre los legisladores, quienes dijeron que quizás no sería legalmente permisible, ya no se diga inteligente, para las compañías cuyas cadenas de suministros dependen de un acuerdo que comprenda a Canadá, México y Estados Unidos.

“Debido a las masivas cantidades de productos que son trasladados entre tres países y la integración de operaciones que hacen que la manufactura en nuestro país sea más competitiva, es imperativo que se llegue a un acuerdo trilateral”, dijo Jay Timmons, presidente y jefe ejecutivo de la Asociación Nacional de Fabricantes, en un comunicado.

Funcionarios mexicanos dijeron el lunes que querían que Canadá regresara al proceso y que estaban trabajando para entablar un acuerdo trilateral para finales de la semana. El presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, quien se sumó al pronunciamiento de la Casa Blanca por vía telefónica, dijo que, “Nosotros deseamos, señor presidente, que Canadá también se incorpore a todo esto”.

Luis Videgaray Caso, ministro de relaciones exteriores de México, dio señales de que quizás México esté dispuesto a seguir adelante sin Canadá.

“Pondremos todo nuestro esfuerzo, 24/7, para promover que Canadá continúe siendo parte de este acuerdo y estamos trabajando muy duro en esto”, según dijo Videgaray a los reporteros el lunes.

Tanto los mexicanos como los estadounidenses han estado ansiosos por llegar a una revisión completa del NAFTA para finales de agosto, una fecha que le dará a la administración de Trump suficiente tiempo para notificarle al Congreso que un acuerdo ha sido finalizado y aun así tener dicho acuerdo firmado por la saliente administración mexicana de Peña Nieto.

“Idealmente hablando, tendremos a los canadienses involucrados”, dijo Robert Lightizer, representante de comercio de Estados Unidos, agregando que la administración planea oficialmente informar al Congreso para el viernes de su intención de firmar un nuevo acuerdo, un paso requerido antes de que el Congreso someta el pacto comercial a votación. “Si no podemos contar con Canadá, entonces notificaremos que tenemos un acuerdo bilateral al que a Canadá se le invita a unirse”.

Chrystia Freeland, la ministra canadiense de relaciones exteriores, viajará a Washington el martes para continuar con las negociaciones, según dijo Adam Austen, su portavoz, el lunes.

“Nosotros sólo firmaremos un nuevo NAFTA que sea bueno para Canadá y bueno para la clase media. Se requiere de la firma de Canadá”, Austen agregó.

La revisión al acuerdo con México hace significativas alteraciones a las normas que regulan la manufacturación automotriz, en un esfuerzo por traer una mayor producción de vuelta a Estados Unidos desde México. Esos cambios están siendo vigilados muy cuidadosamente por la industria automotriz estadounidense, la cual ha expresado sus inquietudes de que los esfuerzos de la administración de Trump por reformar el NAFTA podrían elevar los precios de los autos y camionetas fabricados en Estados Unidos. Los fabricantes de autos, como General Motors y Ford han establecido plantas en Canadá y México, y los fabricantes automotrices estadounidenses rutinariamente importan las refacciones de autos de otros países.

Bajo los cambios acordados por México y Estados Unidos, a las compañías automotrices se les exigirá manufacturar al menos un 75 por ciento del valor de un automóvil en Norteamérica bajo las nuevas normas, un porcentaje mayor al 62.5 por ciento que anteriormente se exigía, para que puedan calificar a no tener que pagar aranceles en apego al NAFTA. También se les requerirá utilizar más acero local, aluminio y refacciones, y tener de un 40 a un 45 por ciento del auto fabricado por trabajadores que ganen al menos 16 dólares por hora, un beneficio para Estados Unidos y Canadá y una victoria para los sindicatos laborales, los cuales han sido los más grandes críticos del NAFTA.

“Los fabricantes de autos instan a Estados Unidos y a México a que pronto reincorporen a Canadá para continuar construyendo este progreso”, dijo la Alianza de Fabricantes Automotrices, la cual representa a la mayoría de los fabricantes de autos en Estados Unidos, en un comunicado. “La industria tiene esperanzas de que cualquier cambio a las normas automotrices de origen del NAFTA continúe acertando en el balance correcto al incentivar la producción y la inversión en Norteamérica, al mismo tiempo que los nuevos vehículos sigan siendo asequibles para más estadounidenses”.

En un informe el lunes, funcionarios de la administración dijeron que Estados Unidos y México también llegaron a un acuerdo en una controversial “cláusula de caducidad”, propuesta por la administración de Trump, que ocasionará que el NAFTA expire de manera automática al menos que los tres países voten a favor de extenderlo.

Los dos países acordaron a una revisión del pacto comercial cada seis años para extender su vida por otros 16 años más, según funcionarios. Con ese periodo más largo de tiempo los legisladores tendrán más oportunidad de revisar el progreso del pacto comercial al mismo tiempo que se les da a las empresas la certeza necesaria para un futuro inmediato. 

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