El Paso

Advierte asesor de Trump: Beto O'Rourke puede ganar

The New York Times | Domingo 09 Septiembre 2018 | 00:01 hrs

Mick Mulvaney
El jefe de Presupuesto del presidente Donald Trump dijo el sábado que el senador republicano Ted Cruz podría perder su escaño en las elecciones de noviembre, sugiriendo que no es lo suficientemente simpático.

En una reunión cerrada con donantes del Partido Republicano, Mick Mulvaney señaló que los republicanos podrían perder algunas contiendas, entre ellas la de Cruz en Texas.

Cruz, que ha estado en el Senado desde 2013, enfrenta al demócrata paseño Beto O’Rourke, en la elección de noviembre. O’Rourke ha colectado más fondos que su rival y en encuestas recientes sus posibilidades de voto están muy parejas.

“Hay una verdadera posibilidad de que ganemos la contienda por el Senado en Florida, pero podríamos perder la contienda por el Senado en Texas”, dijo Mulvaney. “No creo que sea probable, pero sí es una posibilidad. ¿Qué tan agradable es un candidato? Eso quizás aún tenga algo que ver”.

Mulvaney expresó su confianza a los patrocinadores republicanos el sábado de que el partido se sobrepondrá a un “movimiento de odio” por parte de los demócratas en noviembre.

Cuando habló en la reunión a puerta cerrada en Nueva York junto a Ronna McDaniel, directora del Comité Nacional Republicano, Mulvaney insistió que los demócratas y los medios exageraban sobre la amenaza política que los republicanos enfrentarán en noviembre: “Ellos quieren hacernos creer que hay una oleada azul, cuando la verdad es que no la hay”, dijo, de acuerdo con una cinta de audio sobre sus comentarios que fue obtenida por el New York Times de parte de una persona que estuvo presente en la reunión.

Pero Mulvaney, quien está al frente de la Oficina de Administración y Presupuesto y del Buró de Protección de Finanzas del Consumidor, admitió que los republicanos habían nominado a candidatos poco agraciados en ciertos lugares, y quizás lleguen a tener dificultades para defender un gran número de escaños en la Cámara de Representantes que quedarán abiertos ahora que los titulares republicanos que los ocupan hayan decidido no reelegirse.

Luego hizo un señalamiento a las contiendas por el Senado en Texas y Florida a manera de ejemplos donde la calidad de los candidatos podría resultar decisiva. En Florida, los republicanos nominaron al gobernador Rick Scott para ir contra el senador demócrata Bill Nelson, y las encuestas muestran que la contienda estará muy reñida.

En Texas, Cruz mantiene una modesta ventaja sobre el representante Beto O’Rourke, un demócrata que ha recaudado enormes cantidades de dinero en línea.

Luego Mulvaney hizo alusión a la elección especial del 2017 por el Senado en Alabama y sugirió que Trump seguía estando desconcertado de que su partido fuera derrotado en dicha entidad. El nominado demócrata, Doug Jones, consiguió una inesperada victoria sobre el republicano, Roy Moore, un controvertido ex juez que fue acusado de haber abusado de niñas adolescentes.

“El presidente me preguntó varias veces ‘¿Por qué perdió Roy Moore?’” dijo Mulvaney. “Eso es fácil. Era un terrible candidato”.

Los voceros de Mulvaney y de McDaniel no ofrecieron ningún comentario en torno a la reunión.

También McDaniel señaló que los republicanos enfrentaban dificultades políticas en ciertos respectos, aunque ella ofreció más bien un animado diagnóstico mucho más generalizado. McDaniel dijo que los votantes demócratas parecían tener una mayor energía que los republicanos por el momento, pero dijo que los republicanos contaban con una formidable y bien financiada máquina de participación electoral para compensar.

“De hecho cuesta mucho, ahora se necesita de más dinero para involucrar a nuestros votantes, para mantenerlos enterados de la elección”, dijo McDaniel. “Ellos tienen su energía. Nosotros tenemos nuestra infraestructura”.

Los demócratas, Mulvaney argumentó, no han podido movilizar a los votantes de la manera que los republicanos lo hicieron en el 2010. Según él, los demócratas no cuentan con una temática unificada para sus campañas, de la manera en que los republicanos solidificaron una oposición en contra de la Ley de Salud de Atención Asequible ese mismo año.

“Es difícil atraer a las personas a que se unan a un movimiento del odio”, dijo Mulvaney, agregando que “no creo haber visto, todavía, a personas que solían ser republicanas o personas que nunca han votado, o que no han votado en mucho tiempo, acudir a estos eventos”.

Pero Mulvaney reconoció la realidad de que los republicanos de la Cámara de Representantes están en modo de defensa en una amplia franja del panorama político, debido al éxodo de legisladores de muchos años que se han ido retirando de la Cámara.

“No sé cuántos escaños tuvimos este año, pero debe haber, ¿cuántos?” dijo Mulvaney. “¿Veinte? ¿Treinta? ¿Cuarenta?” 

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