Estado

Mata a su esposa embarazada y plagia a sus hijos

Luz del Carmen Sosa
El Diario de Juárez | Martes 04 Septiembre 2018 | 00:00:00 hrs

Oralia Núñez González y sus hijos Víctor Manuel y Jonathan. En el recuadro Dimas Coronado, el sospechoso
Ciudad Juárez— Dimas Coronado pasó del sicariato al feminicidio al asesinar la tarde del sábado en Phoenix a su esposa Oralia Núñez González,  originaria de Casas Grandes y quien tenía ocho meses de embarazo.

También privó de la vida a Omar González, un hombre de 34 años que arrendó un cuarto que la madre de familia ofreció para ganar un poco de dinero al carecer de empleo y estar por nacer su tercera hija.

Tras la probable comisión del delito, Dimas huyó y se llevó por la fuerza a sus dos hijos Víctor Manuel y Jonathan, de 8 y 5 años. El Departamento de Policía de Phoenix emitió la Alerta Amber para localizar a los menores mexicanos y dio a conocer que el hombre de 47 años enfrenta cargos por tres homicidios.

En Chihuahua esta persona ya enfrentaba otro cargo similar, ya que años atrás asesinó a un hombre y obtuvo la preliberación, pero huyó a Estados Unidos y se llevó a su familia con él, informó personal de la Fiscalía General del Estado (FGE).

“A él lo corrieron los sicarios de Casas Grandes, él a eso se dedicaba y ya había asesinado a un hombre, por lo que fue detenido, pero luego salió libre y tenía que ir a firmar cada 15 días, pero dejó de ir y se fueron a Estados Unidos”, dio a conocer Ramón Núñez González, hermano de la mujer asesinada.

Agregó que la pareja, originaria de Casas Grandes, Chihuahua, tenía radicando aproximadamente año y medio en Phoenix, Arizona.

Afectado por el crimen y el desconocimiento del paradero de sus sobrinos, Ramón narró la odisea que vivió su hermana de 24 años, quien durante los últimos años de su vida fue forzada por Dimas para que permaneciera con él al mantenerla bajo amenazas de muerte y de quitarle a sus hijos.

Dos meses atrás, recordó Ramón, Dimas le propinó una golpiza a Oralia y trató de estrangularla. La mujer sobrevivió a ese ataque y un juez impuso una medida de restricción para que no se acercara más a la víctima, ni a sus dos hijos menores de edad.

Ambos seguían casados, pero separados.

Sin embargo el padre de familia les quitó sus visas y aunque ella no lo veía sabía que estaba cerca de la casa, por lo que Oralia temía que si huía a México, donde Dimas había sido sicario, sería peor para ellos.

La madre confiaba en que quedarse en Estados Unidos sería más seguro para ella y sus hijos. 

Antes del día del asesinato, Dimas amenazó de muerte una vez más Oralia a través de mensajes de texto, dijo Ramón.

El sábado 1 de septiembre se metió a la casa, a pesar de la restricción, y disparó contra Omar González, de 34 años, y contra Oralia. Luego tomó a los niños que presenciaron el crimen de su madre y huyó con ellos, indican reportes periodísticos de Phoenix.

Ramón explicó que a su hermana la encontraron con vida pero falleció en el hospital, y aunque los médicos trataron de salvar la vida de la niña que llevaba en su vientre, ya estaba muerta cuando fue extraída del cuerpo de su madre.

Ramón Núñez precisó que la vida de su hermana fue muy difícil debido a la distancia, algo que presumen hizo Dimas a propósito para tener un mayor control de la mujer y los niños.

Ahora la familia Núñez González se enfrenta a otro problema, identificar y reclamar el cuerpo de Oralia y su bebé.

“Nadie de la familia tiene visa, no había forma de ir por ella o de ayudarla. Ahora se ha complicado todo porque no tenemos forma de ir a Phoenix para reconocerla. Mis padres van mañana (martes) a Juárez para solicitar al Consulado General de Estados Unidos en Juárez una visa humanitaria y reconocer el cuerpo de Oralia y su hija y traerlo a Casas Grandes, donde le daremos cristiana sepultura”, dijo Ramón.

Personal de la Fiscalía General del Estado informó ayer que ya realiza las primeras investigaciones para ubicar al probable homicida.

Los agentes de la Zona Norte, adscritos a Casas Grandes, presumen que Dimas Coronado puede dirigirse hacia el Ejido Lázaro Cárdenas, conocido como Ojo Frío, municipio de Janos, Chihuahua, ya que ahí tiene un derecho agrario y la casa que ocupó con Oralia y era para sus hijos.

lsosa@redaccion.diario.com.mx

también te puede interesar