Estados Unidos

Sufren misoginia candidatas en EU

The New York Times | Sábado 25 Agosto 2018 | 06:25 hrs

Estados Unidos— Cuatro días antes de la elección legislativa de su distrito de Carolina del Norte en 2016, Erin Schrode despertó habiendo recibido miles de decenas de mensajes.

Estaban en todas partes: en su correo, en su celular, en sus redes sociales, y su contenido era espeluznante.

"Todos se reirían alegremente mientras la violan en grupo para luego reventar su tonta cabeza", decía uno.

"Sería divertido ver cómo aguanta a una veintena durante 8 o 10 horas", expresaba otro, en una nueva referencia a la violación grupal.

Han pasado dos años desde que Schrode, de 27 años, perdió la primaria demócrata. Pero el abuso al que se vio sometida, una mezcla de misoginia y antisemitismo, nunca se detuvo.

El ciclo electoral de este año en Estados Unidos destaca por el número récord de candidatas (23 por ciento de las candidaturas nuevas, comparado con 16 en los dos ciclos previos), y durante este proceso muchas se han dado cuenta que las amenazas y el acoso, de por sí comunes para las mujeres, se ven amplificados durante las campañas políticas.

Aunque los principales partidos dijeron no mantener un registro sobre este tipo de ataques, grupos que trabajan con candidatas aseguraron que este tipo de mensajes en redes son normales durante la campaña. A veces, escalan fuera de la red.

El año pasado, ataques sexistas y antisemitas ayudaron a forzar la salida de Kim Weaver, una demócrata de Iowa, de su carrera contra el representante republicano Steve King.

El portal neonazi The Daily Stormer publicó un artículo titulado "Conozcan a la prostituta que compite contra Steve King"; una persona colgó un letrero de "Se vende" en la puerta de su domicilio mientras dormía, e incluso un conocido del Gobierno alemán la contactó para alertar sobre amenazas en una web extremista.

"Normalmente, me considero una persona valiente, pero cuando una se siente como si estuviera en una pecera y no sabe quién le está lanzando piedras, es desconcertante", indicó Weaver, de 53 años.

"Una no sabe si es alguien que vive en el sótano de su madre en Florida o un supremacista blanco amante de las armas que vive a una cuadra", agregó.

El acoso no es algo nuevo para las mujeres en política, y los hombres también lo sufren, especialmente si son afroamericanos o judíos, pero para ellas, a menudo se trata de algo continuo y de carácter intimidatorio y sexual.

No obstante, el incremento en el número de candidatas está ayudando a dar visibilidad al problema, especialmente por el hecho de que están compartiendo sus experiencias.

Asistentes al foro WomenWin, celebrado en junio para las mujeres que buscan entrar en política, describieron haber hallado un sentimiento de camaradería en el proceso.

"Estar en la habitación con todas aquellas mujeres que tenían las mismas preocupaciones que yo me hizo sentir mucho mejor", afirmó Samantha Carrillo Fields, de 31 años y candidata al congreso estatal de Texas.

Pero el problema continúa siendo masivo, hasta el punto de que está normalizado.

Algunas candidatas entrevistadas afirmaron inicialmente no haber sido acosadas. Sin embargo, al ofrecérseles ejemplos de amenazas en redes sociales, reconocieron que sí los habían experimentado, pero que lo habían asumido como parte del día a día.

"Se normaliza tanto el tipo de cosas que la gente dice", reconoció Mya Whitaker, demócrata de 27 años candidata al consejo ciudadano de Oakland, California.

"Ser una mujer afroamericana y existir, en algunos casos, es suficiente para enfadar a la gente".

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