Estados Unidos

Familias migrantes separadas muestran traumas

Associated Press | Sábado 08 Septiembre 2018 | 08:30 hrs

San Diego— Un niño de seis años llora en la parada del autobús de su escuela en un suburbio de Maryland y le pide a su madre que le prometa que no va a desaparecer de nuevo. Un pequeño hondureño se despierta gritando de noche y busca a la trabajadora social que cuidó de él varios meses. Otros menores se agachan o esconden sus rostros cuando ven a un agente uniformado.

Las familias que fueron separadas en la frontera entre Estados Unidos y México por el gobierno de Donald Trump y luego se reunieron, muestran profundos traumas y quieren que el gobierno pague sus tratamientos psicológicos.

Afirman que los jubilosos reencuentros que hubo cuando el gobierno dejó sin efecto la política de separar a padres e hijos que ingresaban al país ilegalmente dieron paso a jornadas tormentosas al reanudar sus vidas, ya sea en Estados Unidos o en los países centroamericanos desde los cuales intentaron emigrar. Aseguran que tanto los niños como los padres quedaron traumatizados por sus odiseas.

Pequeños que en el pasado eran alegres se muestran ahora nerviosos, desobedientes, irritables y temerosos de la escuela, según los padres. Sufren pesadillas constantes. Lloran por cualquier cosa, incluso los adolescentes.

"Está en primer grado. Yo duermo con él. No puedo dormir lejos de mi hijo, ni él de mí", dijo Iris Eufragio en una entrevista telefónica con The Associated Press desde Rosedale, Maryland, donde ella y su hijo de seis años Ederson viven con amigos mientras se procesa su solicitud de asilo. Señala que se fue de Honduras huyéndole a la violencia.

El gobierno los separó en la frontera en junio. Se reencontraron por orden judicial después de que el niño pasase un mes en un centro de detención de Phoenix.

Al menor le cuesta salir adelante. Disfrutaba mucho el jardín de infantes al que iba en Honduras, pero ahora las maestras tienen que esforzarse para asegurarse de que no se vaya en busca de su madre.

"Sólo mira un carro de policía y él tiene miedo", dijo Eufragio y pregunta todo el tiempo si lo van a llevar de nuevo al centro de detención.

Una demanda colectiva radicada esta semana pide una compensación económica no especificada y la creación de un fondo para costear los tratamientos psicológicos de más de 2 mil menores que fueron separados de sus padres al ingresar a Estados Unidos en el marco de una política de "tolerancia cero" del gobierno.

El gobierno de Trump declinó hacer comentarios.

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